Plan de acción + Conclusión

1. Poner fin al uso de animales en áreas de investigación en las que se ha demostrado que los animales son “modelos” deficientes de los humanos y su uso ha impedido el progreso científico y médico.

Múltiples revisiones han documentado el abrumador fracaso del uso de animales para beneficiar la salud humana en áreas específicas, como cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, trastornos gastrointestinales, inflamación, enfermedades infecciosas, septicemia, regeneración nerviosa, enfermedades neurodegenerativas, condiciones neuropsiquiátricas, accidente cerebrovascular y enfermedades de la mujer. Dado que los experimentos en animales en estas áreas generan resultados que son inútiles, en el mejor de los casos, y perjudiciales, en el peor, deben terminarse lo antes posible y sustituirse por métodos sin animales, más eficaces y eficientes. En los apéndices encontrarás más información y recomendaciones sobre estas áreas de investigación.

2. Realizar revisiones sistemáticas de la eficacia del uso de animales para identificar otras áreas en las que se dispone de métodos sin animales o en las que el uso de animales no ha logrado proteger la salud humana ni el ambiente y, por lo tanto, puede ponérsele fin.

Deben realizarse revisiones sistemáticas exhaustivas para determinar la eficacia del uso de animales en las áreas de investigación en las que todavía se cuestiona si dicho uso es beneficioso. Las revisiones sistemáticas, que analizan críticamente múltiples estudios, son un paso fundamental para evaluar la eficacia del uso de animales. Estas revisiones deben incluir información sobre el retorno de la inversión que obtiene el público a partir de los resultados de estudios en animales, especialmente cuando estos se financian con recursos de los contribuyentes.

Varias entidades de financiación estadounidenses, entre ellas los NIH, el Departamento de Asuntos de Veteranos y el Departamento de Defensa, son miembros del Foro de Financiación para Garantizar el Valor de la Investigación (EViR), un conjunto de los más destacados organismos internacionales de financiación creado para abordar el despilfarro en la investigación clínica y preclínica. El segundo principio rector de EViR establece que la “investigación solo debe financiarse si se enmarca en el contexto de una o más revisiones sistemáticas existentes de lo que ya se sabe o de una demostración contundente de la existencia de una laguna en la investigación”.1 De acuerdo con EViR, “esto es importante porque las nuevas investigaciones que no se sitúan en el contexto de lo que ya se sabe conducen a duplicaciones innecesarias, a estudios que no pueden cambiar la toma de decisiones (por ejemplo, no cambiarán el metaanálisis) o a un diseño inadecuado (por ejemplo, medidas de resultado inapropiadas, supuestos de prevalencia incorrectos, incapacidad de aprender de estudios anteriores)”.2 Para aplicar este principio, EViR afirma que los financiadores deben “[e]valuar periódicamente si se ha llevado a cabo una revisión adecuada y si los resultados de dicha revisión respaldan la necesidad de proseguir la investigación clínica o preclínica”.3

La recomendación de realizar revisiones sistemáticas de la eficacia de los procedimientos es, por lo tanto, algo en lo que las mayores agencias de financiación del mundo coinciden en considerar un principio necesario para guiar la investigación y reducir el despilfarro de recursos. Desafortunadamente, no existe un esfuerzo coordinado para implementar esta recomendación.

Un análisis de la necesidad científica de utilizar chimpancés en investigaciones biomédicas y del comportamiento, realizado por la Academia Nacional de Medicina de los EE. UU.,4 reveló que se habían aprobado, financiado y realizado estudios perjudiciales durante años, a pesar de que existían métodos alternativos en casi todas las áreas en las que se usaban chimpancés. Las instancias de supervisión institucional y las agencias de financiación habían dado su visto bueno a estos protocolos. Sin embargo, como ahora sabemos, los procesos de revisión establecidos fueron inadecuados. En los casos en los que no se hayan realizado revisiones sistemáticas exhaustivas y objetivas del uso de animales en diversos ámbitos de investigación, estas deberían llevarse a cabo.

Existen varios recursos para facilitar las revisiones sistemáticas, como software para cada etapa del proceso de revisión, herramientas para evaluar la calidad de los estudios, normas para la elaboración de informes, talleres, tutoriales y oportunidades para encargar revisiones sistemáticas a equipos capacitados.567

3. Reasignar los fondos destinados a estudios en animales a métodos confiables sin animales.

La escasa predictibilidad de los experimentos preclínicos en animales ha contribuido a las altas tasas de fracaso en el desarrollo de nuevos tratamientos. Mientras se continúen financiando estos experimentos, la investigación biomédica seguirá sin ofrecer tratamientos eficaces para las enfermedades humanas. Conscientes de esta realidad, cada vez más científicos están desarrollando y aplicando métodos relevantes para la salud humana y sin animales para estudiar y tratar enfermedades y probar productos. Diversos equipos de investigación han creado modelos derivados de células humanas, órganos en chip, modelos in silico y otros métodos capaces de reproducir la fisiología, las enfermedades y las respuestas humanas a los medicamentos con mayor precisión que los experimentos en animales.

Numerosos estudios han demostrado repetidamente que estos nuevos métodos son mejores para el modelado de enfermedades humanas que los rudimentarios experimentos en animales, pero la financiación de estas herramientas aún no es suficiente. Por ello, las agencias financiadoras deben dar el siguiente paso y dejar de respaldar experimentos en animales que no han proporcionado tratamientos y curas eficaces para los humanos. Así se liberarán inmensos recursos que, cuando se reinviertan en métodos, carreras e institutos innovadores que no usen animales –junto con la implementación de políticas públicas consistentes– impulsarán el desarrollo de curas y tratamientos para los humanos. Esto también aliviará el sufrimiento casi inimaginable de millones de animales y ayudará a proteger la salud humana.

4. Implementar un sistema de análisis de daños y beneficios para estudios en animales que considere los daños permanentes que se les causan e incluya una perspectiva ética.

En aras del bienestar de los animales y la salud humana, los equipos de investigación deben centrar su talento, tiempo, dinero y energía en alejarse del uso arcaico de animales y priorizar áreas en las que el daño infligido a los animales es tan grande que ningún beneficio podría justificar el experimento. Estos son algunos ejemplos de este tipo de estudios: experimentos de privación materna (separar a los bebés de sus madres); experimentos psicológicos que causan miedo, ansiedad o depresión; experimentos de adicción a drogas, alcohol y alimentos; y experimentos dolorosos durante los cuales no se suministra analgesia. Hasta que se termine con todos los experimentos en animales, debe aplicarse un sistema de análisis que incluya un “umbral de riesgo” o “límite superior”, similar al empleado en la investigación en humanos. Esta clase de análisis puede encontrarse en los informes del Comité de Animales en la Ciencia del Reino Unido,8 el informe del Grupo de Trabajo sobre el Uso de Chimpancés en la Investigación Patrocinada por los NIH,9 y la investigación de Pandora Pound.10

El daño a los animales considerado no debe limitarse al derivado de procedimientos específicos, sino que debe incluir el daño inherente causado por su confinamiento en un laboratorio, donde los animales no tienen la oportunidad de satisfacer las necesidades propias de su especie. Actualmente, el sistema no determina de manera adecuada el grado de sufrimiento de los animales en estos experimentos. Hasta que los investigadores no hagan esta evaluación crítica, no podrán determinar razonablemente si los resultados de los experimentos justifican el dolor y el sufrimiento de los animales.

5. Trabajar con organizaciones y agencias a nivel global para armonizar los métodos de prueba sin animales como requisitos de la evaluación regulatoria y promover su aceptación internacional.

Como se describió anteriormente, la aceptación regulatoria de técnicas sin animales en una región o país representa una puerta abierta hacia la modernización internacional de los requisitos de evaluación. Por ello, abogamos por que los organismos reguladores nacionales e internacionales, así como las organizaciones de normalización, colaboren con la industria, las agencias de investigación y las organizaciones no gubernamentales pertinentes en todo el mundo para establecer y promover rutas claras y marcos simplificados para la validación y armonización de técnicas sin animales en los requisitos de pruebas regulatorias.

La confianza de la comunidad científica puede lograrse mediante evaluaciones transparentes y revisadas por pares sobre la idoneidad, la fiabilidad técnica y la relevancia de un nuevo método. Implementar un marco simplificado para evaluar nuevos métodos de prueba toxicológica que incorpore estos elementos clave –y que se base en qué tan bien reflejan la biología humana, en lugar de qué tan bien se alinean con los resultados tradicionales in vivo– permitiría una implementación más rápida de la mejor ciencia disponible y reemplazaría el uso de pruebas deficientes en animales.11

Para implementar la visión de un enfoque más sofisticado en las pruebas de toxicidad, que proporcione información de seguridad más adecuada sobre todos los productos químicos en el mercado, recomendamos que las agencias reguladoras y gubernamentales hagan cumplir el requisito legal vigente en la UE de adoptar, siempre que sea posible, un método o estrategia de ensayo científicamente satisfactorio que no implique el uso de animales vivos, en lugar de procedimientos que sí los involucren. Además, recomendamos que se implemente un centro público-privado para la toxicología predictiva sin animales a través del Laboratorio de Referencia de la Unión Europea para Alternativas a la Experimentación Animal (EURL ECVAM). Dicho centro contribuiría a transformar la ciencia de la evaluación de seguridad, proporcionando nuevas herramientas para guiar a la industria, los gobiernos, los consumidores y los socios comerciales internacionales en la adopción de mejores prácticas.

6. Educar a la comunidad científica y a las agencias reguladoras sobre los beneficios de los métodos sin animales y cómo utilizarlos.

A medida que se amplíen los campos de investigación y experimentación sin animales, contar con mayores oportunidades de educación y capacitación práctica acelerará la transición hacia estos métodos. Es importante que, a la par de estas iniciativas, se eliminen los obstáculos para adoptar nuevas tecnologías y se genere confianza en estas. Por ejemplo, Innovate UK ha reconocido que superar el escepticismo sobre la capacidad de los métodos sin animales para modelar procesos biológicos ayudará a eliminar una barrera importante en el uso de estos métodos. Además, el conservadurismo y la inercia que obstaculizan el abandono de los métodos basados en animales pueden superarse si se fomenta que los científicos “piensen más allá de sus áreas de investigación inmediatas en cómo pueden aprovecharse y usarse sus habilidades, tecnología y experiencia para acelerar el desarrollo y la adopción de”12 métodos avanzados sin animales. Este tipo de iniciativas educativas debe adoptarse y recibir amplio respaldo en todo el sector de la investigación, incluidas la academia, la comunidad científica, las agencias financiadoras y la industria, y cubrir tanto a profesionales ya establecidos como a quienes están empezando su trayectoria científica.

Se necesita más educación y capacitación práctica en métodos sin animales. Los estudiantes y las personas que están iniciando su carrera científica deben tener la oportunidad de desarrollar las aptitudes necesarias para contribuir a este campo de investigación, de modo que puedan competir con los avances internacionales. Dado que muchos programas de estudios carecen de cursos suficientes sobre métodos sin animales, se han desarrollado programas de capacitación complementarios. Por ejemplo, el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea organiza cursos de verano sobre enfoques sin animales.13 Programas similares podrían replicarse en otros países. También existen muchos recursos en línea elaborados por expertos en la materia, incluidos aquellos ofrecidos por el PETA Science Consortium International e.V.14 y el programa Early-Career Researchers Advancing 21st Century Science del Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM).15 La información sobre investigación y experimentación sin animales está disponible y debería ser un componente de la educación biomédica.

Los equipos de investigación ya establecidos que usen métodos basados en animales también deben recibir oportunidades de reentrenamiento y se les debe motivar para que forjen colaboraciones multidisciplinarias para desarrollar sus competencias y formas innovadoras de plantear preguntas de investigación y encontrar métodos para responderlas. Por ejemplo, el Programa de transición para la innovación (TPI) de los Países Bajos creó una serie de “helpathons”, o foros orientados a la acción y centrados en una pregunta concreta que invita a los investigadores a pensar de forma creativa sobre enfoques sin animales.16

La concientización de la comunidad científica acerca de los métodos sin animales puede aumentarse con la creación de un centro nacional de investigación y experimentación sin animales, y de posiciones de tiempo completo, cátedra y directivas enfocadas en métodos sin animales que ofrezcan asesoría a docentes, estudiantes y personal administrativo. Las universidades y otros centros académicos podrían crear departamentos dirigidos a facilitar la transición a la investigación y experimentación sin animales mediante la asesoría y la colaboración con otras instancias dentro de la misma institución. Estos departamentos podrían liderar la creación de programas de pregrado, posgrado y posdoctorado que usen exclusivamente métodos sin animales, así como talleres, seminarios y cursos sobre métodos in vitro e in silico.

Las agencias financiadoras también deben capacitarse para identificar los métodos más prometedores y avanzados sin animales que tengan potencial traslacional y crear nuevas vías de apoyo económico. Esta responsabilidad también recae en las instancias evaluadoras de proyectos de investigación, de modo que puedan garantizar que no exista un sesgo en contra de los métodos sin animales y a favor de quienes usan animales.17 Un análisis de la experiencia de los miembros de los paneles de evaluación y financiación de los NIH para la investigación neurocientífica básica, traslacional y preclínica reveló un sesgo desproporcionado hacia los experimentos en animales. Este sesgo se correlacionó con menores índices de financiación de proyectos de investigación sin animales. El estudio concluyó lo siguiente:

La implicación de estos datos es que los organismos de revisión sin suficiente experiencia en métodos sin animales pueden no estar evaluando ni considerando de manera justa los proyectos de investigación que proponen el uso de métodos sin animales. Esperamos que este análisis demuestre la necesidad de un cambio sistémico y cultural en la comunidad de investigación biomédica y sirva para abogar por políticas que eleven los estándares éticos y de eficacia en la investigación.18

A medida que se amplíe el campo de los métodos de experimentación sin animales, la comunidad científica y las políticas públicas de ciencia y tecnología deben seguir el ritmo de estos avances. Es urgente aumentar las iniciativas de educación y capacitación para generar confianza en métodos seguros y relevantes sin animales que protejan la salud humana y el ambiente.

Conclusión

El actual despilfarro de recursos, tiempo y vidas de animales tiene consecuencias directas y devastadoras en la salud humana y el ambiente. Los experimentos en animales no generan de forma confiable las curas y los tratamientos seguros y efectivos que se esperaban. Los mecanismos actuales de supervisión de la investigación biomédica no garantizan que no se usen animales innecesariamente, que se proteja su bienestar cuando se usan o que se apoyen los métodos relevantes para los humanos. Modernicemos la Investigación YA ofrece una estrategia para revitalizar la investigación biomédica y las pruebas regulatorias. Si esta estrategia no se implementa, la investigación financiada por los contribuyentes no proporcionará la investigación básica y aplicada ni las pruebas necesarias para la protección de la salud humana y el ambiente.

Los apéndices incluyen información detallada sobre 42 áreas de investigación, educación médica, evaluación de la toxicidad y métodos de producción en laboratorio, así como acerca del sorprendente fracaso del uso de animales para proteger la salud humana y el ambiente.

ReferencIAS
  1. Ensuring Value in Research. Our principles. EViR. 2022. Accessed November 1, 2024. https://evir.org/our-principles/ ↩︎
  2. Ensuring Value in Research. Our principles. EViR. 2022. Accessed November 1, 2024. https://evir.org/our-principles/ ↩︎
  3. Ensuring Value in Research. Applying the principles. EViR. 2022. Accessed November 1, 2024. https://evir.org/our-principles/applying-the-principles/ ↩︎
  4. National Research Council, Institute of Medicine, Division on Earth and Life Studies, Board on Health Sciences Policy, Board on Life Sciences, Committee on the Use of Chimpanzees in Biomedical and Behavioral Research. Chimpanzees in Biomedical and Behavioral Research: Assessing the Necessity. National Academies Press; 2011. doi:10.17226/13257 ↩︎
  5. Cochrane. Our products and services. Cochrane.org. 2024. Accessed November 13, 2024. https://www.cochrane.org/about-us/our-products-and-services ↩︎
  6. NIH Library. Systematic review standards & organizations. NIH.gov. Accessed November 13, 2024. https://www.nihlibrary.nih.gov/services/systematic-review-service/systematic-review-standards-organizations ↩︎
  7. NIH Library. Tools & resources. NIH.gov. Accessed November 13, 2024. https://www.nihlibrary.nih.gov/services/systematic-review-service/tools-resources ↩︎
  8. The Animals in Science Committee. Review of Harm-Benefit Analysis in the Use of Animals in Research. Home Office; 2017:88. https://assets.publishing.service.gov.uk/media/5a81edade5274a2e8ab5695b/Review_of_harm_benefit_analysis_in_use_of_animals_18Jan18.pdf ↩︎
  9. National Research Council, Institute of Medicine, Division on Earth and Life Studies, Board on Health Sciences Policy, Board on Life Sciences, Committee on the Use of Chimpanzees in Biomedical and Behavioral Research. Chimpanzees in Biomedical and Behavioral Research: Assessing the Necessity. National Academies Press; 2011. doi:10.17226/13257 ↩︎
  10. Pound P, Nicol CJ. Retrospective harm benefit analysis of pre-clinical animal research for six treatment interventions. PLoS One. 2018;13(3):e0193758. doi:10.1371/journal.pone.0193758 ↩︎
  11. van der Zalm AJ, Barroso J, Browne P, et al. A framework for establishing scientific confidence in new approach methodologies. Arch Toxicol. 2022;96(11):2865-2879. doi:10.1007/s00204-022-03365-4. ↩︎
  12. Innovate UK, National Centre for the Replacement, Refinement and Reduction of Animals in Research, Biotechnology and Biological Sciences Research Council, Defence, Science and Technology Laboratory, Engineering and Physical Sciences Research Council, Medical Research Council. A Non-Animal Technologies Roadmap for the UK. 2015:20. https://www.ukri.org/wp-content/uploads/2015/11/IUK-071221-RoadmapNonAnimalTech.pdf ↩︎
  13. Joint Research Centre (European Commission). EU Reference Laboratory for alternatives to animal testing (EURL ECVAM)—European Commission. 2024. Accessed November 2, 2024. https://joint-research-centre.ec.europa.eu/reference-measurement/european-union-reference-laboratories/eu-reference-laboratory-alternatives-animal-testing-eurl-ecvam_en ↩︎
  14. PETA Science Consortium International e.V. Opportunities for Early-Career Scientists. 2024. Accessed November 2, 2024. https://www.thepsci.eu/early-career-scientists/ ↩︎
  15. Physicians Committee for Responsible Medicine. Early-career researchers advancing 21st century science. PCRM.org. 2024. Accessed November 2, 2024. https://www.pcrm.org/ethical-science/ethical-education-and-training/ERA21 ↩︎
  16. TPI. Helpathons. TPI TV. 2024. Accessed November 2, 2024. https://tpi.tv ↩︎
  17. Coalition to Illuminate and Address Animal Methods Bias. Home | COLAAB. 2024. Accessed November 1, 2024. https://www.animalmethodsbias.org/ ↩︎
  18. Trunnell ER, Roe KV. Predominance of animal-based expertise may bias NIH neuroscience grant review: a pilot study with implications for non-animal methodologies. bioRxiv. Preprint posed online March 2, 2025. doi:10.1101/2025.02.28.640877 ↩︎